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| .: Historia de nuestro 4F |
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- Nombre Completo: Cuarto año F.
- Sobrenombre: Cuarto Fracaso.
- Frase típica: Daaaa!!!, Hasta Cuando!!!, Vamos de aquí!!! (Véase el Glosario)
- Deseo Frustrado: Una gira de estudios.
- Regalo Útil: Un polerón como la gente.
- Lo que nunca se vio: Al curso contento en clases de Inglés, o al curso despierto en clases de Historia.
Historial.
1º medio: Todas eran caras comunes y corrientes, ninguna sobresalía sobre
otra, todos éramos unos perfectos desconocidos. Nuestro profesor jefe era
el señor Lorenzo Torres (o alfil, o dama, o peón, da lo mismo) de fuerte
carácter, nunca tuvo pelos en la lengua para decirnos todo lo que nos
quería. Tan frío era de carácter (al que no le gusta se va y ¡punto!) que
fue él quien terminó yéndose. Sin embargo, este alejamiento del 1º F no
solo lo experimentó nuestro profesor, también muchos compañeros abandonan
el curso por fuerza mayor: Moreno, Arellanos, Quezada (hoy todo un director
de cortos) y Boris son solo algunos de la extensa lista de fracasados que
se echaron el curso (en la universidad eso suena algo más común).
1º F, efe, que era sólo una letra más del abecedario, y que lo seguía
siendo en 1º medio, ya en aquella época comenzaba a tomar ribetes
esotéricos, porque, aparte del fracaso que representábamos como curso, los
flexis lanzados por todo el curso (menos por Gajardo) ya demostraban la
eminente fraccionizacion que se vivía dentro del curso.
Ya en esa época nacían algunos iconos que hoy son estandartes de la vida
liceana: los "fsi fsi" de Boris, los "búúúú" para Hurtado y los relinches para
Arriagada son solo algunas de las onomatopeyas que el curso hasta 4º
usufructuó en momentos que fuese necesario.
El momento más fuerte que se vivió en ese año (9 del 9 de mil 9 noventa y
9) fue durante un codecu, en el cual, el hasta entonces presidente del
curso Pablo Villarroel, da a conocer el profundo antagonismo que existe
entre él y su vicepresidente Andrés Hurtado, declarando que con Hurtado él
no podía trabajar más como presidente (con el tiempo Villarroel demostró
que no podía trabajar con nadie ni en nada, aunque su ángel de la guarda
año a año lo ayudara a pasar de curso).
2º Medio: Milagrosamente en la mañana, el 2000 fue el año en que el curso
estaba ya completamente moldeado y listo para acompañarnos el resto de la
enseñanza media.
Más cerca del cielo que nunca (sala 303, 3º piso) 2º f ya es algo más
parecido a lo que vimos en 3º y 4º medio. Esto se debe a que seguramente
durante ese año aparecieron personajes que hoy no podemos imaginarnos cómo
pudimos vivir sin ellos en 1º (Jackson sobretodo).
En 2º conocimos a nuestro verdadero profesor jefe (el Lorenzo a fin de año
ya ni nos saludaba) el señor Cuevas (amado por las bibliotecarias), era
algo así como el término excluido de un ejercicio cuya palabra guía es
Lorenzo. Desde el primer día amenazo con dejarnos (nadie nos quería),
incluso a dos meses de nuestra glamurosa graduación mantenía su amenaza,
pero fue leal y siempre estuvo con nosotros.
Al fin hubo viaje al Tabo, Allí se vivieron cosas tan patéticas (Aldana borracho
tirado en la calle por ejemplo), que por respeto, es preferible mejor no relatar.
En aquella época se hablaba de unos importantísimos OFT, que eran algo asi
como los objetivos extra escolares que un profesor debía buscar en los
alumnos (anecdóticamente, la Crosty estaba encargada de la sana
convivencia dentro de una sala de clases), al parecer no tuvieron mucho
éxito porque jamas se volvió a hablar de ellos.
3º Medio: Ya más afianzados, en 3º medio comenzó nuestro camino a la
universidad: los electivos. Ya no éramos los mismos, ahora fuimos
segregados entre científicos, humanistas, biólogos y capeadores de clases
(son todos aquellos que tomaron biología con la Rabah que pasaba con
licencia, castellano con Gallegos y artes visuales con cualquier profesor).
En cuanto a nuevos compañeros, en 3º medio recibimos unas fugaces visitas
de las cuales no recuerdo ningún nombre, excepto de una que si no fuera por
la tabla periódica tampoco la recordaría (fieeerrooo).
Atrás quedaron los apodos (ñaja, caballo, D P-rro, etc.) ahora, y gracias a
la multifacética profesora de química, el nombre inscrito en el registro
civil se transformo en el peor apodo para cada uno (Marco Antonio, Alvaro
Nemecio, Oscar Helmut, etc.).
Aún recuerdo las fiestas patrias de ese año, en que Carrillo y Valenzuela (Q.E.P.D)
festinaban un pie de cueca, y pensar que ahora Carrisho baila con la fea y
Valenzuela, lamentablemente ahora se encuentra muy lejos de nosotros.
4º Medio: "¡Partieron!, ¡Óscar va a la cabeza por tres cuerpos de
distancia, seguido por Menares que no pierde la esperanza y por atrás pica
Gabriel que no está dispuesto a hacerle fácil el pique a los punteros!, ya
más atrás quedaron en el camino Gajardo, Arriagada, la familia Araya, el
Chico y Holloway". Y pensar que Óscar tenía esa carrera en el bolsillo, fue
finalmente Gabriel quien se quedó con la corona de campeones en 4º.
En nuestro último año en el liceo recibimos nuevas visitas como compañeros,
del 4º "theta" se hacían llamar, eran algo así como un grupo de exiliados que
una dictadora directora les obligó a abandonar su querido 4ºA. Con la
llegada del 4ºA al 4ºF el curso estrenó una nueva forma de relajarse, ya
estaba pasado de moda lanzar flexis o patear el mobiliario de la sala,
ahora lo nuevo era resaltar expresiones artísticas como fabricar torres de
mesas y sillas en plenos recreos y otros también resaltaban su creatividad
lanzando pedos en la sala con la mezcla más artística y refinada de olores.
Y no tuvimos graduación, pero tuvimos los más bellos y agradables recuerdos
de nuestra vida escolar. La marca "4ºF" nos seguirá por siempre, ya que en
donde estemos, no podremos contenernos a un "daaaaa" cuando contemplemos
situaciones tensas, o a un "cheeenoo" frente a hechos que escapen de la
razón o la lógica. Seguramente muchos de los que ahora están en la
universidad se han tenido que guardar las ganas de lanzar las sillas de las
salas porque estas están atornilladas al piso, o contenido a gritar "¡¡La
leeechee, la leeche!! en la fila de los casinos esperando ser atendidos.
Todo eso compañeros míos es cuarto efe, todo eso que parece idiota y que
efectivamente lo es, pero que se transformó durante cuatro años en nuestro
estilo de vida, ese estilo de vida que muchos añoran, y que muchos sin duda
quisieran volver a vivir a cambio de todo que hoy somos.
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